Día mundial del retrete

Día Mundial del Retrete 2022 | Hacer visible el recurso invisible

A pesar del progreso de los últimos veinte años, el saneamiento sigue siendo uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que más lejos está de alcanzarse. Por eso, el 19 de noviembre, desde Almar Water Solutions nos movilizamos para hacer visible lo invisible.

El acceso al saneamiento y los servicios de higiene son básicos para la salud de las personas. Sin embargo, las cifras en torno a la mala gestión del agua y la poca calidad de este recurso son alarmantes. 3.600 millones de personas carecen de acceso a servicios de saneamiento gestionados de manera segura y cerca de medio millón de niños mueren cada año a consecuencia de enfermedades relacionadas con el agua. Además, casi el 8 % de la población mundial sigue practicando la defecación al aire libre; así como, el 9% de las aguas residuales regresan al ecosistema sin ser tratadas o reutilizadas.

El acceso al agua y al saneamiento no solo son necesarios, sino son un derecho de todo ser humano. En el año 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución histórica que consideró “el derecho al agua potable y al saneamiento como un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos”. Así como, en el 2015, adoptó el Derecho al Saneamiento como un derecho independiente.

Sin embargo, ¿por qué celebrar un día mundial para el retrete?

Precisamente, con el retrete comienza todo. Es el origen de un saneamiento seguro y eficaz que permite capturar de manera efectiva los desechos humanos para ser tratados y eliminados de manera adecuada. Un invento que, a pesar de tener su origen en el siglo XVI cuando surgieron los primeros prototipos de retretes que sustituyeron al famoso “¡agua va!” medieval, no ha sido capaz de expandirse por todo el globo. Actualmente, hay más de 4.200 millones de personas que no tienen retretes con un sistema de saneamiento eficiente en sus viviendas.

De esta forma, las aguas vertidas sin pasar por ningún proceso de depuración pueden producir la contaminación de los ríos, playas o aguas subterráneas a las que desembocan, infectar los cultivos alimentarios e, incluso, propagar enfermedades entre la población. La escasez de agua y la falta de sistemas de potabilización obliga a recurrir a fuentes de agua contaminadas que pueden provocar serias afecciones a las personas. De hecho, en base a los datos de la Organización Mundial de la Salud, se puede afirmar que el agua contaminada puede trasmitir enfermedades como la diarrea, el cólera, la fiebre tifoidea, la hepatitis A o la poliomielitis, entre otras.

Por el contrario, las aguas depuradas previamente hacen que éstas puedan retornar a los cauces o ser reutilizadas, formando así parte del proceso de economía circular y cumpliendo con los requisitos de calidad requeridos para un uso eficiente y fiable del agua. Un saneamiento que, gestionado de manera segura, protege las aguas subterráneas de la contaminación por desechos humanos. De ahí, que el vínculo entre el saneamiento y las aguas subterráneas no pueda pasarse por alto.

El agua subterránea es la fuente de agua dulce más abundante en todo el mundo. Ésta mantiene los sistemas de agua potable y saneamiento, la producción de alimentos, los procesos industriales y el funcionamiento saludable de los ecosistemas. Además, en muchas áreas, los acuíferos están cerca de la superficie, lo que los hace particularmente vulnerables a la contaminación del suelo y del agua superficial provocada por el hombre. Explorar de manera sostenible las aguas subterráneas es crucial para garantizar la seguridad del agua para las generaciones futuras. A la vez que incluir el uso de recursos no convencionales como alternativa para conservar el agua dulce de los acuíferos, ríos y lagos.

Con tratamiento de aguas residuales y su reutilización, dotamos a la naturaleza de fuentes de agua complementarias para ser utilizadas en distintos sectores como pueden ser el industrial y el agrícola. Pueden emplearse para mantener el flujo ambiental, e incluso pueden reutilizarse como agua potable. Además, los productos secundarios del tratamiento de las aguas residuales pueden convertirse en valiosos para la agricultura y la generación de energía, haciendo que las plantas de tratamiento de aguas residuales sean más sostenibles ambiental y financieramente, contribuyendo a la sostenibilidad de los sistemas de saneamiento, y de las empresas de agua que los operan.

A través de nuestros proyectos y servicios, en Almar Water Solutions respondemos a la creciente necesidad de agua limpia mediante la implementación de un programa sostenible de desalación, potabilización, tratamiento de aguas residuales y reutilización. Por ejemplo, nuestra planta de Muharraq, en el Reino de Bahréin, cuenta con un sistema de canalización de aguas residuales que incluye el primer colector principal profundo por gravedad, de 16,5 km, en la región del Golfo; así como, tiene una capacidad de 100.000 metros cúbicos diarios para reciclar parte de las aguas usadas y convertirlas en agua limpia de alta calidad para uso industrial y agrícola.

En Almar Water Solutions nos esforzamos para innovar y buscamos constantemente el aprovechamiento de los últimos avances tecnológicos para mejorar nuestras capacidades. Trabajamos continuamente para conseguir que las personas tengan un mejor acceso al agua potable y a los servicios de saneamiento.

Fuentes: